Primeros Habitantes

fotoghsibEn la Argentina viven aproximadamente 300.000 aborígenes de variado origen étnico. Tienen características culturales propias y habitan, en algunos casos desde tiempo inmemorial, distintas zonas del país. La tercera parte de esta importante población aborigen se concentró en el Gran Chaco o "Chaco Gualamba". Esta extensísima región, tapizada de impenetrables bosques, comprende las actuales provincias del Chaco, Formosa y la porción nororiental de Salta. Por diversas circunstancias, especialmente climáticas y de supervivencia, el Gran Chaco Gualamba constituyó un lugar ideal para el desarrollo de diversas culturas. Este territorio "seguramente recibió el paso del hombre hace 12.000 a 6.000 años. Algunos grupos étnicos pasaron por allí de la mayor parte del tiempo; otros fueron permaneciendo, hasta Llegar a constituir entidades distintas de las originarias. considerándolos con ciertos criterios de unidad, podríamos decir que se trataba de grupos nómades o seminómadas, cazadores y recolectores de frutos de los ríos y de la tierra". Posteriormente, "fueron agregándose, o dejaron nuevos aportes culturales, grupos amazónicos de agricultores itinerantes (arawakos y guaraníes) y pueblos de influencia andina". El Chaco argentino, cuando se instalaron los españoles en sus inmediaciones era, sin duda, una verdadera junta de naciones, de grupos nómades o transumantes, de cazadores, recolectores y agricultores; algunos de ellos de tal belicosidad -como el caso de los chiriguanos- que, de hecho, contuvieron durante siglos el avance, primero de los Incas, luego de los conquistadores europeos y, por fin, del ejército criollo en el siglo pasado. La población natural del último milenio puede dividirse en cuatro grandes familias lingüísticas: Tupí-Guaraní (Chiriguanos), Arawak (Chané), Guaycurú (Toba. Pilagá y Mocobí), Mataco-mataguayo (Vlichí, Chorote y Chulupí). Las cuatro familias habitan en diversas zonas del Gran Chacó y conforman una población de aproximadamente cien mil aborígenes. que mantienen aún sus características culturales, su idioma y su organización. El Gran Chaco Gualamba, conocido comunmente como el "impenetrable", en realidad esconde una milenaria, rica y apasionante historia que palpita todavía, y que constituye, sin duda, una parte esencial de la raíz de nuestro pueblo y de nuestra cultura. Allí en el corazón mismo de este Gran Chaco Gualamba, viven alrededor de 25.000 aborígenes "mataco". A sí mismos se denominan WICHI, o sea "los verdaderos hombres". Su origen no está claramente definido pero, por la documentación existente, podemos deducir que es uno de los grupos mas antiguos de la región proveniente del Amazonas. Para quienes conocen el interior y profundidades del Gran Chaco y a su población nativa, resulta evidente que los Wichí son los aborígenes más adaptados al hábitat y los que más y mejor han resistido, desde su propia cultura, los embates de las invasiones externas. Su arraigada adaptación al medio se manifiesta, sobre todo, en la perfecta y asombrosa utilización que hacen de los elementos naturales. Habitan el monte como el pez en el agua. En ese monte que hoy se les esfuma paulatina e inexorablemente por la acción devastadora y arbitraria de las grandes empresas desmontadoras y por la "colonización". Las tribus o pueblos, como se los llamaba en aquel entonces, asentados por aquí, tenían diversas procedencias, por ejemplo: En la región Oeste, habitaban, según nuestra opinión, desprendimientos de los indios Humahuacas ú omaguacas, o tal vez camusu1ramificaciones de los Ocloyas, que a su vez eran desprendimientos de aquellos. Los medios de vida de los nativos de los pueblos actúan de esa zona oranense, su alfarería, sus creencias y sus lenguas, así lo están indicando. En el Valle de Zenta, hacia el Norte, se encontraban los Chiriguanos que para llegar hasta aquí, tuvieron que atravesar en otras épocas el río Bermejo y las serranías de la provincia boliviana de los Chichas. Más hacia el Sur, en el mismo Valle, se encontraban los Mataco-Mataguayos según las crónicas especializadas. Y por último en el Este, o sea en la región de la Llanura Chaqueña, estaban asentados Los Tobas, Chulupíes, Pilagás y congéneres, todos ellos eran desprendimientos del gran grupo Tupí-Guaraní. Los yacimientos arqueológicos que en un número mayor de veinte se han detectado en el Departamento de Orán, bien estudiados, pueden aportar rayos de luz hacia este tema que, siempre es capaz de engendrar discusiones y polémicas hasta que se pueda llegar a la comprobación que es realmente lo que debe interesar.